El nuevo viaducto elevado del Libramiento de Progreso inició operaciones este jueves, marcando un avance estratégico para la movilidad logística del puerto y la seguridad de las familias del municipio. La infraestructura, diseñada para desviar el transporte pesado fuera de la mancha urbana, reducirá significativamente los tiempos de traslado y mejorará la circulación vehicular en la zona.
De acuerdo con autoridades estatales y federales, el viaducto permite disminuir el tiempo de recorrido de 30 minutos a tan solo entre cinco y seis minutos, lo que optimiza costos operativos y la eficiencia de las rutas de carga que ingresan y salen del puerto.
Para garantizar su funcionamiento seguro, se mantiene un operativo permanente de vigilancia coordinado entre la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), la Guardia Nacional y la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Progreso. Personal técnico y operativo realiza monitoreo 24/7 en las casetas norte y sur para asegurar una operación fluida durante esta fase inicial.
Previo a su apertura, el viaducto pasó por un periodo de pruebas iniciado el 6 de noviembre, en el que se evaluaron los sistemas de señalización, control vehicular y logística, verificando que la infraestructura cumpliera con los estándares de seguridad y eficiencia.
Además de mejorar los tiempos de traslado, la obra representa un beneficio directo para la población al retirar de las áreas habitacionales y comerciales el tránsito de vehículos pesados. Con ello, se busca disminuir la congestión vial, reducir el deterioro de las calles urbanas y fortalecer la seguridad vial para automovilistas y peatones.
En la supervisión y operación del viaducto participan diversas instituciones: Asipona Progreso, el Gobierno del Estado mediante la Secretaría General de Gobierno y el Incay, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), la Novena Zona Naval, la Unaprop, el Ayuntamiento de Progreso y la concesionaria Operaciones Autovía Libramiento Progreso S.A. de C.V.
La puesta en marcha del viaducto consolida a Progreso como un puerto más ágil, seguro y competitivo, reforzando su papel como punto clave para la logística y el comercio en la región.
