La noche del miércoles, el salón principal del Palacio Municipal se convirtió en punto de encuentro para decenas de productores que, por primera vez en mucho tiempo, escucharon una noticia que despierta esperanza: el arranque formal del programa estatal “Pie de cría del renacimiento ganadero”, una iniciativa que el gobierno de Yucatán pone en marcha en este municipio para fortalecer al sector ganadero.
A las 7 de la noche, el alcalde Manuel Vallejos encabezó la reunión informativa. Con un tono firme, el edil aseguró que Tekax está por vivir un impulso “como nunca antes” en materia ganadera, un sector históricamente clave en la economía del sur del estado y que en los últimos años atravesó etapas de altibajos.
Una apuesta a largo plazo
El programa —anunciado semanas atrás por el gobernador Joaquín Díaz Mena— plantea una ruta de apoyo sostenido durante cinco años. Cada productor ganadero podrá recibir 5 mil pesos por novillona, con un límite de 10 novillonas anuales, lo que representa hasta 50 mil pesos por persona cada año.
Para muchos de los asistentes, este esquema multianual es una novedad. No solo se trata de un impulso inmediato, sino de una estrategia diseñada para que el crecimiento del hato ganadero sea sostenido y permita a las familias planear con mayor estabilidad.
“Este modelo marcará un antes y un después para nuestras familias, brindándoles condiciones reales para crecer y mejorar su economía”, afirmó Vallejos ante los productores que escuchaban atentos.
Sinergia institucional
En el encuentro, también se destacó el trabajo conjunto entre el Ayuntamiento de Tekax, la Secretaría de Desarrollo Rural y la Asociación Ganadera local. El alcalde agradeció al gobernador Díaz Mena, al director de Ganadería Luis Cepeda y al presidente de la Asociación Ganadera de Tekax, Noé Novelo, por sumar esfuerzos para que el beneficio aterrizara en el municipio.
Un nuevo capítulo para la ganadería local
Con esta primera reunión, Tekax abre un nuevo capítulo en su historia ganadera. Para muchos productores, este programa representa más que números: es la posibilidad de recuperar terreno, estabilizar su economía y apostar nuevamente por una actividad que ha definido por generaciones la identidad del municipio.
El reloj ya arrancó. El sur de Yucatán mira hacia un renacer que comienza, novillona por novillona.
