Cuando Ana Rosa Cime Victorin habla de la jarana, no lo hace solo como baile, sino como camino. Un camino que la ha llevado a conocer personas, recorrer municipios y, sobre todo, a fortalecer un lazo profundo con sus raíces. Hoy, ese mismo camino la conduce a convertirse en la Embajadora de la Fiesta Tradicional de Yaxkukul 2026.
Con apenas 20 años, Ana Rosa representa a una nueva generación que honra el pasado sin soltar el presente. Originaria de Yaxkukul, hija de María Carolina Victorin Pech y de Luis Ángel Cime Cetina, combina su amor por la cultura con su formación académica, al cursar la Licenciatura en Contaduría en el Centro de Estudios Superiores CTM, en Mérida.

La jarana, confiesa, es una de sus mayores pasiones. A través de ella ha encontrado un espacio de aprendizaje y crecimiento personal. Actualmente forma parte del Grupo Jaranero Matices de Yaxkukul, una experiencia que describe como un proceso constante de aprendizaje, disciplina y reafirmación de identidad en cada ensayo.
“Representar a Yaxkukul, su cultura y sus tradiciones es un honor que llevo en el corazón”, expresa Ana Rosa con emoción. Para ella, asumir el papel de embajadora no es solo un título, sino un compromiso que acepta con amor, respeto y dedicación hacia su pueblo y sus costumbres.

La coronación se llevará a cabo el próximo viernes 30 de enero, en el marco de las festividades en honor a la Virgen de la Candelaria, marcando oficialmente el inicio de la Fiesta Tradicional de Yaxkukul 2026. La noche estará acompañada por la música de la Orquesta Jaranera “Noh-Beh” y la Orquesta Jaranera “Juan Torres y su Trombón de Oro”, que pondrán ritmo y tradición al evento.
Con su nombramiento, Ana Rosa Cime se convierte en el rostro joven de una celebración que une fe, música y tradición. Su historia es reflejo de un Yaxkukul que mira al futuro sin olvidar sus raíces, y que encuentra en la jarana, la cultura y su gente, el verdadero motivo para celebrar.
