La escena se repite en silencio. Afuera, el ruido de ambulancias. Adentro, el murmullo contenido de quienes esperan noticias. En medio de la angustia, aparece un hombre de camisa verde que rompe la quietud con una historia que busca tocar fibras sensibles.
Derechohabientes y familiares de pacientes han comenzado a alertar sobre la presencia de un individuo que presuntamente solicita dinero dentro de áreas de espera en distintos hospitales públicos de la ciudad. Su argumento es casi siempre el mismo: su madre está hospitalizada, padece distintos tipos de cáncer y necesita apoyo urgente.
De acuerdo con testimonios, el sujeto ha sido visto en salas de Urgencias, consulta externa y laboratorios de la T1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), así como en el Hospital Juárez del IMSS y el Hospital General Dr. Agustín O’Horán.
Quienes lo han identificado aseguran que cambia detalles de su relato según la ocasión. A veces menciona un tipo de cáncer distinto; en otras, ofrece lavar vehículos como forma de agradecimiento. Sin embargo, según las denuncias, el supuesto servicio nunca se concreta.
La preocupación no solo radica en el posible engaño, sino en la facilidad con la que logra ingresar a zonas con control de acceso. En espacios donde las emociones están a flor de piel y las familias atraviesan momentos críticos, la vulnerabilidad se convierte en terreno fértil para este tipo de prácticas.
Algunos usuarios frecuentes de estos centros médicos afirman que no se trata de un caso aislado ni reciente, sino de una modalidad que presuntamente lleva años repitiéndose.
Ante la situación, ciudadanos exhortan a la población a mantenerse alerta y reportar cualquier conducta sospechosa a la seguridad interna de los hospitales. La intención no es cerrar la puerta a la solidaridad, sino proteger a quienes, en medio de la incertidumbre y el dolor, podrían convertirse en víctimas de un posible engaño.
