El corazón de Valladolid latió con fuerza y solemnidad. Bajo el cielo despejado y con el lábaro patrio ondeando en lo alto, autoridades civiles, militares y educativas se congregaron en las puertas del Palacio Municipal para rendir homenaje en el marco del Día de la Bandera.
El acto no fue solo protocolario; fue un momento cargado de simbolismo. El presidente municipal, Homero Novelo Burgos, encabezó la primera Guardia de Honor acompañado de la síndica Layda Arceo Aguilar, el secretario de la comuna Manuel Castro Mendoza y el mayor de Caballería Florentino Duarte Orduño, representante del Vigésimo Regimiento de Caballería Motorizada.

También estuvieron presentes la diputada Rosana Couoh Chan y el secretario técnico regional de la Mesa de Paz en Valladolid de la Secretaría de Gobernación Federal, Gian López González, quienes se sumaron a este acto solemne que reafirma identidad y pertenencia.
Juventud y disciplina en un mismo estandarte
Uno a uno, los contingentes escolares avanzaron con paso firme. Las escoltas del COBAY Valladolid, Conalep Valladolid, CBTA No. 87, Centro de Enseñanza Siglo XXI, Escuela Normal Básica “Juan de Dios Rodríguez Heredia”, Instituto Tecnológico Superior de Valladolid, Universidad Pedagógica Nacional, Escuela Normal de Educación Preescolar “Francisco de Montejo”, Universidad de Oriente y Universidad de Valladolid Yucatán, así como la escolta de la Dirección de Seguridad Pública, dieron realce al evento.

Cada uniforme, cada saludo marcial y cada mirada fija en la Bandera recordaron que los símbolos patrios no son solo historia, sino compromiso vivo.
Más que un acto, un llamado
En medio del respeto y la marcialidad, el mensaje fue claro: que esta conmemoración inspire a seguir trabajando con responsabilidad y compromiso por el municipio y por México.

Porque cuando la Bandera se honra con convicción, no solo se recuerda el pasado… se fortalece el presente y se construye el futuro.
