El silencio habitual de la comisaría de Chan Cenote, en el municipio de Tizimín, se rompió de manera abrupta cuando los gritos de una niña de seis años encendieron la alarma dentro de un domicilio y desataron momentos de tensión entre los habitantes de la comunidad.
De acuerdo con los primeros reportes, la menor había entrado a bañarse cuando de pronto comenzó a gritar tras percatarse de la presencia de un hombre desconocido dentro del predio. Los gritos alertaron de inmediato a su padrastro, quien se encontraba en la vivienda.
El hombre reaccionó rápidamente y logró sacar al sujeto del interior de la casa. Afuera se produjo un forcejeo que terminó con el presunto intruso sometido. Para evitar que escapara, el padrastro lo amarró mientras llegaba ayuda.
Minutos después, junto con la madre de la niña, trasladaron al individuo a la comisaría municipal para ponerlo a disposición de las autoridades locales y explicar lo ocurrido.
El hombre fue identificado como Edgar C. B., de 31 años. Sin embargo, trascendió que la familia afectada decidió no presentar una denuncia formal, aunque solicitó que el incidente quedara asentado en un acta para dejar constancia de lo sucedido.
El caso generó comentarios y preocupación entre habitantes de Chan Cenote, donde vecinos discutieron lo ocurrido y resaltaron la rápida reacción del padrastro, así como la necesidad de mantenerse atentos ante cualquier situación que pueda poner en riesgo a niñas y niños.
Aunque el incidente no derivó en una denuncia penal, el episodio dejó un ambiente de inquietud en la pequeña comunidad, donde los pobladores coincidieron en que la vigilancia y la prevención son claves para garantizar la seguridad de las familias. 🚔
