Las aulas quedaron en silencio en distintos puntos del estado, mientras la protesta tomó forma en plazas públicas y frente a edificios gubernamentales. Desde temprano, grupos de docentes comenzaron a concentrarse para visibilizar una inconformidad que, aseguran, sigue vigente.
La Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Yucatán informó que la suspensión de labores forma parte de una jornada de movilización que busca evidenciar que la lucha en defensa de los derechos del magisterio continúa activa.

El llamado, impulsado a nivel nacional por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, encontró eco en municipios como Mérida, Valladolid, Tekax, Maxcanú y Ticul, donde maestros decidieron pausar actividades académicas y sumarse a la protesta.
“Seguimos en pie de lucha”, difundió la CETEY en un posicionamiento público, en el que reiteró su compromiso de cumplir los acuerdos nacionales establecidos por la CNTE.
Mientras tanto, en la capital del estado, docentes se congregaron frente al Palacio de Gobierno, donde permanecen a la espera de realizar un plantón y mitin, condicionados por las circunstancias climáticas.
La dimensión total del paro aún está en evaluación, ya que autoridades y organizaciones revisan el número de escuelas y comunidades que se sumaron a la jornada, que se prevé se extienda hasta el próximo viernes.
En medio de la movilización, el conflicto magisterial vuelve a ocupar el espacio público, reabriendo el debate sobre las condiciones laborales del sector educativo en Yucatán.
