Cada mañana, antes de que el calor apriete, las puertas del Palacio Municipal se abren y poco a poco llegan los ciudadanos. Algunos llevan recibos antiguos, otros apenas se informan. Todos comparten algo: la oportunidad de ponerse al día.
En Tekax, el pago del impuesto predial no es solo un trámite. Este año, el Ayuntamiento decidió convertirlo en un incentivo. Enero arrancó con un 25% de descuento, febrero mantuvo el ritmo con 20%, y ahora marzo se presenta como la última ventana con un 15% de bonificación.
El alcalde Manuel Vallejos lo sabe bien. Por eso insiste en el llamado: aprovechar este momento no solo alivia la economía familiar, también impacta directamente en el desarrollo del municipio.
En la Tesorería, ubicada en los bajos del Palacio Municipal, el movimiento es constante. De lunes a viernes, entre las 8 de la mañana y las 2 de la tarde, los contribuyentes llegan con una decisión: regularizarse. Algunos lo hacen por el ahorro inmediato; otros, con la idea de que su aportación regrese en forma de calles mejores iluminadas, vialidades rehabilitadas y servicios más eficientes.
Porque detrás de cada pago hay una promesa. Los recursos recaudados están destinados a obras que los propios habitantes demandan: pavimentación, mantenimiento urbano y mejoras en el alumbrado público.
Así, lo que parece un simple descuento se convierte en una historia colectiva. Una donde cada contribución suma y cada decisión cuenta. Marzo avanza, y con él, la oportunidad de cerrar cuentas pendientes… y abrir paso a una mejor ciudad.
