El zumbido no es amenaza, es vida. Y durante tres días, será también un llamado colectivo. En la comisaría de San Ignacio Tesip, al sur de Mérida, las abejas dejarán de ser solo paisaje para convertirse en protagonistas de una causa que mezcla tradición, medioambiente y justicia social.
Del 28 al 30 de marzo, desde las primeras horas de la mañana, el Festival de la Miel y las Abejas abrirá sus puertas con una consigna clara: reconocer el papel de las mujeres en la apicultura y la meliponicultura, actividades históricamente invisibilizadas pese a su relevancia en el campo yucateco.
Bajo la organización de Abeja Planet, el evento no solo busca celebrar la miel, sino cambiar la narrativa. “Feminizar la apicultura” no es una consigna simbólica, es una apuesta por reconfigurar quiénes cuentan la historia del trabajo con las abejas y cómo se construye el futuro de esta actividad.
Entre apiarios y meliponarios, el festival ofrecerá recorridos, talleres y catas de miel que invitan a redescubrir el vínculo entre las personas y estos polinizadores esenciales. Aquí, las abejas —especialmente las meliponas, sin aguijón— dejan de ser motivo de miedo para convertirse en aliadas cercanas, incluso palpables.
El ambiente será también un espacio de aprendizaje. Más de 15 expositores compartirán productos derivados de la apicultura, desde miel pura hasta piezas de cera y jabones, mientras especialistas y activistas abrirán conversaciones sobre los desafíos que enfrenta el sector: desde la falsificación de la miel hasta la crisis ambiental que amenaza a las abejas.
Pero más allá de la oferta, lo que late en el fondo es una urgencia. Las abejas están en riesgo, y con ellas, los ecosistemas que sostienen. Por eso, el festival también se proyecta como un punto de encuentro para generar conciencia, involucrar a nuevas generaciones —incluidas niñas y niños— y tejer redes entre productores, sociedad civil y autoridades.
En San Ignacio Tesip, el mensaje será claro: proteger a las abejas es proteger la vida. Y en esa tarea, las mujeres no solo participan, también lideran.
