La escena parecía sacada de una película de enojo colectivo: bolsas, desperdicios y basura volviendo a cubrir un espacio que apenas tres días antes había sido rescatado del abandono. La paciencia de los vecinos llegó a su límite.
Habitantes del fraccionamiento Cielo Alto, a la altura de los departamentos Althea, no daban crédito cuando sorprendieron a un hombre arrojando desechos en la zona que recientemente había sido limpiada tras un operativo que retiró 16 toneladas de residuos sólidos.

El presunto responsable, identificado como Gustavo Alonso C. A., fue evidenciado por los propios colonos, quienes no dudaron en alertar a las autoridades al ver cómo, en cuestión de minutos, se deshacía el trabajo de días enteros.
La indignación creció rápidamente entre los vecinos, quienes enfrentaron al sujeto mientras llegaban elementos de la policía ecológica del municipio. El ambiente era tenso: reclamos, miradas de molestia y el hartazgo acumulado por años de malas prácticas.

Finalmente, las autoridades procedieron a su aseguramiento y traslado a la cárcel pública, donde se iniciaron los trámites correspondientes.
Este hecho no solo dejó al descubierto la falta de conciencia ambiental de algunos ciudadanos, sino también el desgaste social que generan este tipo de conductas. Para quienes participaron en la limpieza, ver el área nuevamente contaminada fue un golpe directo a su esfuerzo.

En Kanasín, la basura no solo ensucia calles… también enciende la furia de toda una comunidad.
