En el subsuelo del Ex Convento de San Bernardino de Siena, en Valladolid, un hallazgo arqueológico vuelve a poner bajo la lupa la riqueza histórica y los riesgos que enfrenta el patrimonio subacuático de la región. Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) registraron una serie de vestigios vinculados a la Guerra de Castas en el cenote Síis Já, conocido como “pozo de agua fría”.
La intervención, realizada en febrero de 2026, tuvo como objetivo evaluar el estado de conservación de los materiales tras denuncias por proyectos no autorizados en el sitio. En el operativo participó la Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS) del INAH, en coordinación con la Fundación Convento Sisal Valladolid A.C., integrando un equipo multidisciplinario de arqueólogos y especialistas en buceo técnico.
Durante la exploración, el arqueólogo subacuático Gustavo García llevó a cabo un registro fotogramétrico inicial de piezas como un fusil, un cañón y diversos materiales concentrados en el fondo del cenote. Estas imágenes serán procesadas con software especializado para generar modelos tridimensionales a escala, lo que permitirá estudiar los objetos sin necesidad de extraerlos, preservando su contexto original.
De acuerdo con el INAH, esta tecnología facilitará el análisis comparativo con otros sitios y periodos históricos, además de aportar nuevas pistas para reconstruir prácticas y dinámicas asociadas al conflicto armado que marcó profundamente la historia de la península.

Sin embargo, el estudio también evidenció amenazas importantes. Los especialistas documentaron infraestructura ilegal colapsada —como escaleras y puentes— que ha impactado directamente tanto los vestigios como el ecosistema del cenote. Asimismo, se detectaron indicios de incursiones de buzos no autorizados, visibles en la presencia de cuerdas ajenas a los proyectos oficiales.
Otro hallazgo preocupante es el deterioro ambiental: la ausencia de bagres, conocidos en lengua maya como “ahlu”, sugiere afectaciones en la calidad del agua del acuífero, lo que podría tener consecuencias aún no determinadas para la biodiversidad local.

Este descubrimiento no solo reafirma la relevancia histórica del cenote Síis Já como una cápsula del tiempo de la Guerra de Castas, sino que también subraya la urgencia de reforzar su protección frente a actividades irregulares que amenazan con borrar parte de la memoria sumergida de Yucatán.
