La calma habitual de Sucilá se vio interrumpida por un mensaje que encendió las alertas. Afuera del municipio, un aviso intimidatorio marcó el inicio de una jornada tensa que rápidamente escaló a la esfera pública, luego de que la alcaldesa, Gaby Pool Camelo, denunciara haber sido víctima de amenazas.
La edil no tardó en reaccionar. Con firmeza, confirmó que ya presentó la denuncia correspondiente, buscando que las autoridades esclarezcan el origen de estos actos que, más allá de un ataque directo, parecen intentar sembrar inquietud entre la población.
“No vamos a permitir que se vulnere la tranquilidad de nuestro pueblo”, declaró, en un mensaje que buscó no solo informar, sino también contener la incertidumbre que comenzó a expandirse entre los habitantes.
Mientras tanto, el municipio entra en una fase de mayor vigilancia. Pool Camelo detalló que se reforzará el trabajo coordinado con la Secretaría de Seguridad Pública y la Fiscalía del Estado, así como con el gobernador Joaquín Díaz Mena, en un esfuerzo conjunto por preservar el orden y evitar que la tensión escale.
En las calles, el tema no ha pasado desapercibido. La preocupación se mezcla con muestras de respaldo hacia la alcaldesa, quien ha reiterado que no dará un paso atrás en sus funciones, aun en medio del clima de presión.
Sucilá, un municipio acostumbrado a la tranquilidad, enfrenta ahora un momento clave donde la seguridad y la confianza ciudadana se ponen a prueba. La respuesta institucional ya está en marcha, pero la atención permanece fija en lo que vendrá en los próximos días.
