El tiempo corre y el margen se reduce. A cinco días de que venza el plazo, la regularización de concesiones de agua en Yucatán se ha convertido en un tema urgente para cientos de usuarios que dependen del recurso para sus actividades diarias y productivas.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua), a través del Organismo de Cuenca Península de Yucatán, lanzó un llamado claro: quienes utilicen aguas nacionales sin un título vigente están en una situación irregular que puede derivar en sanciones administrativas, multas e incluso la clausura de aprovechamientos.

El plazo límite está marcado en el calendario: 28 de abril de 2026. Hasta entonces, permanece vigente el Decreto de Facilidades Administrativas que permite a usuarios ponerse al día con sus concesiones o asignaciones de agua, abriendo además la puerta a programas federales como el de Energía Eléctrica de Uso Agrícola (PEUA).

Este mecanismo aplica para diversos usos: doméstico, agrícola, pecuario y acuícola —siempre que no excedan los 500 mil metros cúbicos anuales—, así como para el uso público urbano en manos de estados y municipios, sin importar el volumen. En todos los casos, la regularización no solo implica cumplir con la ley, sino asegurar la continuidad de actividades esenciales.
En oficinas y ventanillas digitales, el flujo de interesados comienza a incrementarse conforme se acerca la fecha límite. Muchos de ellos buscan resolver rezagos que se arrastran desde años atrás: títulos vencidos entre octubre de 2017 y marzo de 2025, trámites que no se prorrogaron a tiempo o que quedaron fuera de los plazos legales.

Para las autoridades, esta ventana representa más que un trámite administrativo: es una oportunidad para ordenar el uso del agua en la región. En un contexto donde el recurso hídrico adquiere cada vez mayor relevancia, contar con certeza jurídica no solo protege a los usuarios, sino que contribuye a una gestión más equitativa y sustentable.
El mensaje es directo: no se requieren gestores ni intermediarios. Los trámites pueden realizarse en línea o directamente en las oficinas de Conagua en Mérida, donde se brinda atención de lunes a viernes.

Más allá de evitar sanciones, regularizarse significa asegurar el acceso legal a un recurso estratégico. En estos últimos días, la decisión está en manos de los usuarios: cumplir ahora o enfrentar consecuencias después.
