Una nueva tragedia sacudió este lunes la carretera Mérida–Celestún, luego de que un aparatoso choque registrado en el kilómetro 52 dejara un saldo preliminar de cinco personas fallecidas, entre ellas maestras, un menor de edad y una mujer embarazada.
De acuerdo con los primeros reportes, una camioneta Mitsubishi que transportaba turistas con destino al puerto de Celestún presuntamente invadió el carril contrario, impactándose de frente contra un automóvil Changan en el que viajaban docentes del preescolar “Jugamos a Aprender”, quienes regresaban a Mérida tras concluir su jornada laboral.

En el automóvil compacto viajaban tres maestras. La conductora, identificada como Diana “N”, había recogido minutos antes a su pequeña hija en la primaria “Bertha María González”, sin imaginar que el trayecto terminaría en una tragedia.
La fuerza del impacto fue devastadora. Una de las docentes y la menor salieron proyectadas fuera del vehículo debido a la magnitud del choque. Autoridades confirmaron que la única sobreviviente del automóvil fue la copiloto, quien logró ser rescatada con vida y trasladada de emergencia a un hospital de Mérida.

En la camioneta turística falleció un niño de entre 10 y 11 años de edad, quien quedó prensado entre los restos de la unidad. El conductor también fue rescatado con vida, pero perdió la vida posteriormente al arribar al Hospital General Dr. Agustín O’Horán.
La consternación aumentó al conocerse que una de las maestras fallecidas tenía aproximadamente seis meses de embarazo, hecho que ha provocado una profunda reacción de dolor entre familiares, compañeros y comunidades educativas.

Al lugar acudieron múltiples cuerpos de emergencia, entre ellos ambulancias de la Secretaría de Seguridad Pública, rescatistas de Kinchil y elementos del Cuerpo de Bomberos, quienes trabajaron durante varias horas para liberar a las víctimas y despejar la vía.
El accidente obligó al cierre parcial de la carretera mientras se realizaban las diligencias correspondientes por parte de las autoridades ministeriales.
Este fatal percance se ha convertido en uno de los accidentes carreteros más trágicos registrados recientemente en Yucatán, dejando luto y conmoción entre familias y comunidades escolares.
