El deporte y la naturaleza se encontraron en un escenario poco convencional: el cenote de Yokdzonot, donde jóvenes atletas de alto rendimiento protagonizaron una práctica y un partido de exhibición de waterpolo dentro de sus aguas.
La actividad fue impulsada por la Asociación Civil Waterpolo Maya Yucatán y la Cooperativa Zaaz Koolen Haa, organización encargada de la administración y cuidado del cenote, con el objetivo de acercar el deporte a las comunidades mayas y generar un encuentro entre el alto rendimiento, la cultura y el patrimonio natural de Yucatán.
Durante la jornada participaron 15 jóvenes deportistas que han representado a Yucatán en competencias nacionales: Mateo, Óscar, Jaden, Roberto, Roque, Fernanda, Ximena, Alexander, Marcos, Liam, Eider, César, Carlos, Gael y Áurea.
Los atletas tuvieron que adaptar las técnicas y dinámicas habituales del waterpolo a las condiciones particulares del cenote, convirtiendo por unas horas el cuerpo de agua en una singular cancha flotante.
Waterpolo en lengua maya
El encuentro comenzó con una bienvenida en lengua maya, acompañada de su respectiva traducción al español, como parte del acercamiento entre los deportistas y los habitantes de Yokdzonot.

Posteriormente se realizaron sesiones de entrenamiento, un campamento y un partido de exhibición especialmente dirigido a las niñas y niños de la comunidad.
Desde las orillas del cenote, habitantes y visitantes siguieron la actividad, mientras turistas nacionales y extranjeros también se acercaron para observar el inusual encuentro deportivo.
El paisaje natural de Yokdzonot, caracterizado por sus aguas de tonalidades verdes y sus paredes de piedra, contrastó con la intensidad de los movimientos del waterpolo: pases, desplazamientos, marcajes y tiros a portería.
Preparación rumbo a los Juegos Nacionales Conade
Para los jóvenes participantes, la experiencia también representó una oportunidad para continuar con su preparación deportiva rumbo a los Juegos Nacionales Conade 2027, bajo los lineamientos establecidos por World Aquatics, organismo internacional que regula las disciplinas acuáticas.
Más allá de la competencia, los organizadores plantearon la actividad como una experiencia para demostrar que los cenotes pueden tener una relación con las comunidades que va más allá del turismo.
El encuentro en Yokdzonot buscó mostrar estos espacios naturales como escenarios donde pueden converger el deporte, la convivencia comunitaria, la cultura maya y la conservación del patrimonio natural.
Así, durante unas horas, las aguas del cenote dejaron de ser únicamente un sitio de recreación para convertirse en el escenario de una experiencia deportiva que llevó el waterpolo a uno de los paisajes más representativos de Yucatán.
