Durante años, las puertas permanecieron cerradas y los visitantes tuvieron que esperar.
Balankanché y las Grutas de Loltún, dos espacios que forman parte del patrimonio arqueológico y turístico de Yucatán, se preparan para recuperar el movimiento que perdieron desde 2020, cuando los daños provocados por los fenómenos meteorológicos Cristóbal, Gamma y Delta obligaron a suspender sus operaciones.
Ahora, el silencio comienza a quedar atrás.
El Patronato Cultur confirmó que la Zona Arqueológica de Balankanché será reabierta en los próximos días, una vez que concluyan los últimos trabajos de rehabilitación e interconexión eléctrica.
Balankanché: la primera en abrir
David Escalante, titular de Cultur, explicó que durante los trabajos se renovó parte de la infraestructura del parador turístico, además de realizar mejoras en los sanitarios y mantenimiento a las conexiones eléctricas.
El único pendiente, señaló, es concluir la interconexión necesaria para que los servicios puedan operar correctamente.
Con ello, Balankanché se convertirá en el primero de los dos sitios en recuperar la actividad turística.
Loltún tendrá que esperar un poco más
En las Grutas de Loltún el proceso ha sido más complejo.
La rehabilitación contempla el cambio de cableado y trabajos en el sistema de iluminación, elemento fundamental para recuperar el espectáculo lumínico que durante años formó parte de la experiencia de los visitantes.
Las primeras pruebas de las luminarias comenzarían durante septiembre, mientras que las siguientes se realizarían al inicio de octubre.
La expectativa de Cultur es que a mediados de octubre las grutas puedan volver a abrir sus puertas al público.
“En Loltún hicimos una rehabilitación y cambio de cableado de luminarias para que todo funcione perfectamente bien”, explicó Escalante.
El objetivo, añadió, es que el espectáculo de iluminación vuelva a darle otra dimensión al recorrido dentro de las grutas.
Una inversión para recuperar dos destinos
La reapertura de ambos sitios representa también el cierre de un largo proceso de rehabilitación.
Antes de la pandemia y de los daños ocasionados por los fenómenos meteorológicos, Balankanché y Loltún recibían a miles de visitantes cada año. Su recuperación busca reincorporarlos nuevamente al circuito turístico de Yucatán.
Para Cultur, el momento resulta especialmente relevante debido al comportamiento que ha tenido el turismo durante los últimos meses.
Escalante destacó que durante el periodo vacacional la costa yucateca recibió alrededor de 37 mil visitantes, mientras que agosto superó los registros de julio en Chichén Itzá.
El funcionario consideró que estos resultados generan expectativas positivas para lo que resta del año.
El regreso no será lo único
La reapertura de Balankanché y Loltún forma parte de una agenda más amplia de renovación turística.
Cultur también prepara la modernización de las salas de cine del complejo Siglo XXI, donde se contempla renovar la imagen de los espacios y sustituir proyectores, manteniendo precios por debajo de los que ofrecen las salas comerciales convencionales.
Así, después de años de permanecer fuera del mapa turístico, Balankanché y Loltún comienzan a recuperar su lugar.
Primero será Balankanché. Después, si las pruebas de iluminación concluyen satisfactoriamente, llegará el turno de Loltún.
Y con ello, dos espacios que quedaron detenidos por los embates de la naturaleza volverán a recibir algo que durante años les hizo falta: visitantes recorriendo nuevamente sus caminos, edificios y cavernas.
