Las obras realizadas en un predio de la comisaría de Chabihau quedaron bajo sello de clausura luego de que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) detectara trabajos de remoción de vegetación en una zona de duna costera, efectuados con maquinaria pesada y sin acreditar las autorizaciones ambientales correspondientes.
Durante una inspección realizada el pasado 9 de septiembre, personal de la Profepa constató actividades de corta, tala, desmonte y remoción de vegetación forestal dentro del predio. La dependencia reportó afectaciones en 69.284 metros cuadrados, donde fueron identificadas especies protegidas por la legislación ambiental.
Entre la vegetación afectada se encontró algodón silvestre (Gossypium hirsutum), considerado una especie sujeta a protección especial, así como mangle botoncillo (Conocarpus erectus), catalogado como amenazado. Además, durante la visita de inspección fue avistada una iguana rayada (Ctenosaura similis), también clasificada como amenazada.
Las especies señaladas se encuentran contempladas dentro de la NOM-059-SEMARNAT-2010, que establece categorías de protección para especies de flora y fauna silvestres.
El operativo derivó de información difundida públicamente, acompañada de evidencia gráfica sobre los trabajos que se realizaban en el sitio. Al acudir al predio, los inspectores federales revisaron el cumplimiento de las obligaciones ambientales aplicables a obras desarrolladas en ecosistemas costeros.
Sin embargo, durante la inspección no fue exhibida ninguna autorización, permiso, licencia o exención en materia de impacto ambiental emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Ante estas irregularidades, la Profepa determinó imponer la clausura total temporal de las obras y actividades, mediante la colocación de los sellos correspondientes y el cese inmediato de cualquier trabajo dentro del predio.
La autoridad federal señaló además que las actividades detectadas en este ecosistema de humedal costero contravenían las especificaciones establecidas en la NOM-022-SEMARNAT-2003, relacionada con la protección, conservación y aprovechamiento sustentable de los humedales costeros.
Durante la diligencia tampoco fueron localizadas las personas responsables de las actividades inspeccionadas. Por ello, Profepa informó que las notificaciones posteriores se realizarían mediante avisos colocados en el pizarrón de avisos jurídicos de su oficina en Yucatán.
Con la clausura, las autoridades ambientales frenaron temporalmente los trabajos mientras continúa el procedimiento correspondiente para determinar las medidas y responsabilidades que procedan conforme a la legislación ambiental.
