Un proyecto de minería a cielo abierto que contempla intervenir más de 413 hectáreas de terreno avanza en el municipio de Chocholá, donde se pretende instalar un banco de extracción de material pétreo, además de una planta trituradora y otra de asfalto.
La propuesta fue incluida en un procedimiento de Autorización de Impacto Ambiental y la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS) publicó el aviso para que la ciudadanía pueda consultar la Manifestación de Impacto Ambiental y presentar observaciones o propuestas de medidas adicionales de prevención y mitigación.
De acuerdo con la información publicada el 15 de septiembre, la superficie total contemplada para el proyecto es de 4 millones 133 mil 288.01 metros cuadrados, equivalente a poco más de 413 hectáreas.
El banco de extracción estaría ubicado en el tablaje catastral 3512, dentro de la Unidad de Gestión Ambiental UGA097-APROV-ABA, que la SDS identifica como una zona donde está permitido el aprovechamiento sustentable del terreno.
Sin embargo, el tamaño del proyecto vuelve a colocar bajo la lupa la expansión de los bancos de material en Yucatán. De acuerdo con la Manifestación de Impacto Ambiental, 2 millones 423 mil 156 metros cuadrados serían destinados directamente al área de explotación, es decir, 58.63 por ciento de toda la superficie contemplada.
La publicación oficial también establece que el proyecto deberá cumplir con las medidas previstas en la Manifestación de Impacto Ambiental para mitigar los impactos que pudieran generarse, además de adoptar medidas de seguridad y atender las disposiciones que determine la autoridad para proteger tanto al ambiente como a la población.
La ciudadanía tendrá un plazo de cinco días hábiles para consultar la Manifestación de Impacto Ambiental correspondiente al expediente 112/2025 y, en su caso, presentar observaciones, así como proponer medidas de prevención y mitigación adicionales. La documentación se encuentra disponible para consulta en las oficinas de la SDS en Mérida.
El anuncio ocurre además en un contexto de protestas de comunidades mayas de Yaxcopoil, Umán y algunas comisarías de Mérida, cuyos habitantes han denunciado afectaciones ambientales y sociales que atribuyen a la operación de bancos de extracción de material pétreo.
Así, mientras comunidades mantienen sus reclamos por los impactos que atribuyen a este tipo de actividades, en Chocholá se encuentra bajo consulta pública un nuevo proyecto que plantea destinar más de 2.4 millones de metros cuadrados a la explotación de material pétreo.
