Mientras las festividades y celebraciones continúan en Motul, los problemas que afectan diariamente a las familias siguen acumulándose. Habitantes del municipio cuestionan las prioridades del alcalde Lucio Estrella Canul, al considerar que su administración dedica atención a los festejos y a la imagen del Ayuntamiento, mientras los servicios públicos presentan deficiencias.
Las quejas ciudadanas apuntan a calles deterioradas y llenas de baches, fallas en el suministro de agua potable y alumbrado público obsoleto en diferentes colonias. Problemas que, de acuerdo con los habitantes, afectan la movilidad, la seguridad y la calidad de vida de numerosas familias.
Pero hay una situación que comienza a encender las alarmas: el basurero municipal, donde se han registrado más de tres incendios en menos de un mes.
La repetición de estos siniestros mantiene preocupados a los vecinos de las zonas cercanas, quienes temen que el humo vuelva a afectar su salud, especialmente la de niñas, niños y adultos mayores. La situación también pone sobre la mesa la necesidad de atender las condiciones del sitio y evitar que los incendios continúen repitiéndose.
¿Festejos primero y servicios públicos después?
Ante este panorama, los ciudadanos cuestionan directamente la gestión de Lucio Estrella y las decisiones de su gobierno municipal. La inconformidad gira en torno a una pregunta: ¿por qué mantener el impulso de las celebraciones cuando existen necesidades básicas que siguen sin recibir soluciones visibles?
El problema no es la realización de eventos para la población, sino que estos no deberían desplazar la atención que requieren los servicios públicos, la infraestructura y los riesgos ambientales.
¿Dónde están las respuestas para las familias que enfrentan calles en mal estado, problemas con el agua y la preocupación por los incendios en el basurero?
En Motul, la exigencia ciudadana apunta a que el Ayuntamiento deje de concentrar esfuerzos únicamente en los festejos y demuestre resultados en los problemas que afectan todos los días a sus habitantes. Porque mientras las celebraciones tienen fecha de inicio y final, las carencias siguen presentes.
