En el sur del estado, el sonido de una sirena ya no es extraño. Durante años, Ticul encabezó las estadísticas de accidentes con vehículos motorizados, una cifra que preocupó a autoridades y ciudadanos por igual. Hoy, esa atención comienza a desplazarse hacia Tekax, donde el número de percances viales va en aumento.
No se trata solo de números. Cada accidente representa una historia interrumpida, una familia afectada y una llamada de emergencia que nadie quiere recibir. Frente a este escenario, el alcalde Manuel Vallejos Sansores alzó la voz con un mensaje claro y directo: conducir con responsabilidad puede salvar vidas.
Desde el Ayuntamiento, el llamado ha sido constante: respetar los señalamientos de tránsito, moderar la velocidad y, sobre todo, no conducir bajo los efectos del alcohol. Aunque actualmente no existen estadísticas oficiales que precisen cuántos de estos accidentes están relacionados con el consumo de bebidas alcohólicas, la autoridad municipal advierte que este factor sigue siendo un riesgo latente en las vialidades.
Parte de los incidentes registrados —coinciden autoridades y testigos— se originan por exceso de velocidad y omisión de las señales de tránsito, prácticas que convierten un trayecto cotidiano en una situación de alto peligro.
El mensaje es preventivo, no reactivo. La intención, subraya el alcalde, es frenar la tendencia antes de que Tekax se sume a la lista de municipios con mayores índices de accidentes viales. Porque detrás de cada volante hay una decisión, y detrás de cada decisión, la posibilidad de regresar a casa.
En Tekax, la advertencia está hecha: manejar con precaución no es una recomendación, es una responsabilidad compartida.
