En Kanasín, donde las jornadas laborales suelen marcar el ritmo de la vida cotidiana, una universidad comenzó a cambiar la conversación sobre el futuro. No se trata solo de aulas ni de planes de estudio, sino de oportunidades reales para quienes, durante años, pensaron que estudiar una carrera universitaria era un lujo incompatible con trabajar, emprender o apoyar a la familia.
Desde septiembre de 2024, la Universidad Nacional Rosario Castellanos (UNRC), Unidad Académica Estatal Kanasín, abrió sus puertas en Yucatán con un modelo híbrido, flexible y gratuito que hoy empieza a dar frutos visibles en las historias de su comunidad estudiantil.
Hanny Faride Concha Catzin lo dice con claridad. Es estilista y dueña de la peluquería y estética NOVA, en la comisaría de San Pedro Noh Pat. Antes de conocer la convocatoria de la UNRC, había tomado una decisión difícil: dejar los estudios para dedicarse por completo a su negocio. Hoy cursa la Licenciatura en Filosofía e Historia sin cerrar las puertas de su emprendimiento.
“Puedo estudiar por la mañana y trabajar de 12:00 a 20:00 horas. El modelo se acomodó a mi vida”, relata.
Una historia similar vive Juan Pablo Bravo López. Durante un año se debatió entre trabajar o estudiar, atrapado en una disyuntiva común para muchos jóvenes. La Rosario Castellanos le ofreció una tercera opción: hacer ambas cosas. “Pude retomar mis estudios y seguir trabajando. Eso me permitió avanzar sin renunciar a mis objetivos”, comparte.
Para Beatriz Pacheco Pech, recién egresada del bachillerato y estudiante de la Licenciatura en Economía y Desarrollo Sostenible, la UNRC representa continuidad y esperanza. Desde casa, combina responsabilidades familiares con sus estudios. “Es una universidad inclusiva, virtual y gratuita. Un proyecto novedoso que realmente piensa en la gente”, afirma.
Desde las aulas, el impacto también es visible para el personal académico. El doctor Gerardo Allende Hernández, integrante de la planta docente, considera que la UNRC es un detonante para el crecimiento educativo del estado. “Acercar la educación a zonas urbanas y periféricas transforma vidas. Este modelo fortalece el desarrollo de las personas y genera esperanza”, subraya.
Con el respaldo del gobernador Joaquín Díaz Mena, la Universidad Nacional Rosario Castellanos se consolida como una alternativa que rompe con la idea tradicional de la educación superior. Su convocatoria de ingreso es semestral y actualmente permanece abierta hasta el 31 de enero, con acceso gratuito y un curso propedéutico previo.
La oferta académica incluye siete programas, entre ellos Ingeniería en Control y Automatización, así como licenciaturas en Economía y Desarrollo Sostenible, Turismo, Filosofía e Historia, Mercadotecnia y Ventas, Desarrollo Comunitario para Zonas Metropolitanas y Tecnologías de la Información y la Comunicación.
En Kanasín, la educación superior ya no es una promesa lejana. Para muchos, hoy es una realidad que se estudia por la mañana, se trabaja por la tarde y se construye todos los días.
