Durante años, para cientos de familias yucatecas, la posibilidad de tener una casa propia fue solo una promesa lejana. Este miércoles, esa espera comenzó a transformarse en certeza. En el fraccionamiento San Marcos Sustentable, al sur de Mérida, se realizó la primera entrega oficial del Programa Vivienda para el Bienestar en Yucatán, marcando un punto de partida para uno de los proyectos sociales más ambiciosos del sexenio.
El momento quedó enmarcado por un enlace nacional con La Mañanera del Pueblo, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, desde donde el gobernador Joaquín Díaz Mena entregó los primeros 64 departamentos de un total de 2 mil 608 viviendas proyectadas en este desarrollo.

Más que llaves, lo que se entregó fue certidumbre. “Hoy entregamos las primeras 64 Viviendas para el Bienestar y además liberamos escrituras, dando tranquilidad y certeza jurídica a familias que durante años no tuvieron acceso a una vivienda propia”, expresó el mandatario estatal. El programa, subrayó, está diseñado para trabajadoras y trabajadores que perciben uno o dos salarios mínimos, personas que, aun contando con un crédito autorizado, no encontraban opciones accesibles en el mercado inmobiliario.
En total, 109 familias resultaron beneficiadas durante esta primera jornada: 64 con la entrega de viviendas, 20 con la liberación de escrituras y 25 mediante acciones de mejoramiento habitacional.
El alcance del programa va más allá de esta primera entrega. La secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Edna Vega, informó que la meta inicial de 19 mil 500 viviendas nuevas para Yucatán se amplió de manera significativa. Ahora, el objetivo es construir 70 mil hogares durante el sexenio, de los cuales 10 mil estarán a cargo de la Conavi y 60 mil del Infonavit. Actualmente, el avance ya alcanza el 53 por ciento de la meta, con posibilidad de incrementarse.

Además de la construcción, el programa contempla la entrega de 6 mil escrituras y más de 140 mil acciones de mejoramiento de vivienda, consolidando una política integral en materia habitacional.
Por su parte, el director general del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, detalló que en Yucatán se entregarán 134 viviendas de manera mensual, con 14 proyectos activos que suman 33 mil viviendas en municipios como Mérida, Kanasín, Umán, Ucú, Tizimín, Ticul, Progreso y Valladolid. De estas, alrededor de 13 mil ya se encuentran en construcción, lo que representa el 40 por ciento de lo contratado, mientras que el resto iniciará obras en los próximos meses.
A esto se suman 15 proyectos adicionales en revisión, que contemplan 20 mil 500 viviendas más, con lo que se prevé alcanzar el 80 por ciento de la meta sexenal para 2026.
El impacto del programa también se refleja en la reestructuración de créditos: 136 mil familias yucatecas han recibido algún beneficio, de las cuales 5 mil 900 lograron liquidar su crédito, 36 mil 400 obtuvieron quitas de saldo y 94 mil vieron reducidos intereses y mensualidades.
Las viviendas, precisó el Infonavit, se desarrollan en zonas con suelo urbano y periurbano adecuado, servicios básicos y permisos en regla, garantizando condiciones dignas para quienes las habitarán.
Al cierre del evento, el gobernador Díaz Mena resumió el espíritu del programa: “La vivienda es una de las bases del bienestar por el que trabaja el Renacimiento Maya. Queremos que tener casa propia deje de ser un privilegio y se convierta en un derecho”.
Así, en San Marcos Sustentable, comenzó una nueva historia para cientos de familias que hoy pueden llamar hogar a lo que antes solo era un anhelo.
