El amanecer en el basurero municipal de Tekax ya no luce como antes. Donde por años predominó el desorden, los malos olores y la falta de control, hoy comienzan a tomar forma acciones que buscan cambiar la historia de este espacio clave para la salud pública y el medio ambiente.
Bajo la administración del alcalde Manuel Vallejos, el Ayuntamiento puso en marcha una serie de trabajos enfocados en dignificar y rehabilitar el sitio, con el objetivo de mejorar la operatividad y garantizar un manejo más adecuado de los residuos sólidos.
Uno de los cambios más visibles es la sectorización del terreno, una medida que permitirá clasificar y controlar de manera más eficiente los desechos que llegan diariamente. Esta reorganización busca poner fin a años de acumulación sin orden, que complicaban tanto las labores del personal como el impacto ambiental en la zona.
A la par, avanza la construcción de una caseta de vigilancia en el acceso principal, desde donde se supervisará el ingreso de materiales. Este punto de control pretende evitar prácticas irregulares y asegurar que el manejo de la basura cumpla con lineamientos básicos.
El acceso al basurero también está siendo intervenido. La reconstrucción del camino permitirá el tránsito más seguro y ágil de los camiones recolectores, una mejora que, aunque sencilla, impacta directamente en la eficiencia del servicio.
Mientras tanto, brigadas municipales realizan jornadas de limpieza en todo el perímetro, retirando residuos acumulados y recuperando espacios que permanecían en abandono. Para quienes trabajan diariamente en el lugar, estas acciones representan un cambio tangible en sus condiciones laborales.
Las autoridades reconocen que el deterioro del basurero no ocurrió de la noche a la mañana. Fue resultado de años de omisiones y falta de mantenimiento, lo que llevó a operar en condiciones poco adecuadas tanto para los trabajadores como para la población cercana.
En este contexto, el alcalde hizo un llamado a la corresponsabilidad ciudadana. Subrayó que mantener limpio el municipio no depende únicamente de la infraestructura, sino también de los hábitos diarios de sus habitantes.
“Tekax brilla gracias al compromiso de quienes protegen el futuro de las próximas generaciones”, expresó Manuel Vallejos, al insistir en que el cuidado del entorno es una tarea compartida.
Así, entre maquinaria, trabajos de rehabilitación y nuevas reglas, el basurero municipal comienza a escribir una nueva etapa, una donde el orden y la conciencia ambiental buscan sustituir años de rezago.
