Habitantes de la subcomisaría de Oncán, en el municipio de Mérida, denunciaron presuntos daños estructurales a viviendas e invasión de tierras ejidales provocados por una fábrica de materiales de construcción identificada como “Mayucsa”, la cual opera bancos de extracción en la zona.
Durante un recorrido realizado por Noticieros Telesur, se constató la complejidad para acceder al área del conflicto: tras avanzar aproximadamente 1.5 kilómetros en vehículo por caminos de monte, es necesario continuar 140 metros a pie por una brecha que, de acuerdo con los pobladores, fue abierta de manera ilegal por trabajadores de la empresa.
Uno de los afectados, Mauro Aké, señaló que las detonaciones constantes con explosivos utilizadas en los bancos de extracción han generado grietas visibles en su vivienda, situación que —afirma— pone en riesgo la seguridad de su familia.
En tanto, Reinaldo Cauch, también habitante de la comunidad, aseguró que pese a que un muro de piedra delimita claramente las tierras ejidales de la propiedad privada, los trabajadores de la empresa tienen instrucciones de cercar el acceso hacia un nuevo banco de materiales, restringiendo el libre tránsito de los pobladores.
Representantes del ejido de Oncán exhibieron documentación que respalda una disputa legal iniciada desde 2015, sin que hasta ahora se haya alcanzado una solución definitiva. Señalaron además que el banco de materiales se encuentra a menos de un kilómetro de la comunidad, lo que incrementa el riesgo para los habitantes.
Ante esta situación, los afectados han presentado denuncias formales ante diversas instancias, entre ellas la Fiscalía General del Estado (FGE), la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (CODHEY), la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) —por el uso de explosivos—, la Procuraduría Agraria y Protección Civil Municipal.
Los pobladores exigieron una revisión inmediata del caso por parte de las autoridades competentes, a fin de detener el deterioro de sus viviendas, garantizar la seguridad de la comunidad y asegurar el respeto a los límites territoriales del ejido.
