El Milano Ice Skating Arena estalló en aplausos cuando las primeras notas de Hip Hip Chin Chin marcaron el inicio de una rutina que ya forma parte de la historia del deporte mexicano. Donovan Carrillo, con el temple de quien sabe que el momento es ahora, se deslizó sobre el hielo y aseguró su pase a la final de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina.
No fue una ejecución perfecta, pero sí una profundamente valiente. Un ligero titubeo en el programa corto no impidió que el patinador mexicano alcanzara una puntuación de 75.56 unidades, suficiente para colocarse entre los mejores y mantener vivo el sueño olímpico. El boleto a la final quedó sellado.
Carrillo, quien además fungió como abanderado de la delegación mexicana en la ceremonia inaugural, mostró madurez competitiva y determinación, reflejo de su evolución deportiva desde que decidió mudarse a Canadá para perfeccionar su técnica y elevar su nivel internacional.
“Hice mi trabajo y estoy tranquilo, aunque tuve un titubeo. Entrené muy duro para estos Juegos y merezco estar en la final”, declaró al término de su presentación, aún con la respiración agitada y la emoción contenida.
Su rutina incluyó elementos de alta complejidad como el Salchow cuádruple y el Axel triple, movimientos que confirman el salto cualitativo en su carrera y lo colocan como un referente del patinaje artístico en un país sin tradición invernal.
Al concluir su actuación, Donovan miró a las cámaras y lanzó un mensaje que cruzó fronteras: “Esto es para México y los sueños se hacen realidad”. No fue solo una frase; fue una declaración de identidad y resistencia.
Con esta participación, Carrillo suma su segunda experiencia olímpica invernal, tras Pekín 2022, donde finalizó en el lugar 22, e iguala a Ricardo Olavarrieta como los únicos patinadores mexicanos con dos presencias olímpicas en la historia.
Este viernes, Donovan Carrillo volverá al hielo para disputar la final. Más allá de las medallas, ya dejó una huella imborrable: demostrar que, incluso desde el calor mexicano, también se puede conquistar el hielo olímpico.
