Cuando cae la tarde y el sol comienza a diluirse en el horizonte, el Malecón Tradicional de Progreso recuperará, por unos días, una escena que vive en la memoria colectiva del puerto: el tránsito pausado de autos, las familias observando el mar y ese ritual sencillo —pero profundamente simbólico— de “dar el roll”.

El Ayuntamiento de Progreso ha decidido reactivar esta tradición como parte de una estrategia de activación turística y económica, atendiendo una solicitud ciudadana que busca reconciliar al malecón con su historia social. No se trata solo de permitir el paso vehicular, sino de devolverle al espacio público una experiencia que durante décadas formó parte del cotidiano porteño.

La invitación es clara y acotada. El “roll por el malecón” se realizará únicamente los días 2, 3 y 4 de febrero, en un horario de 18:00 a 22:00 horas, convirtiendo estas fechas en una oportunidad para dinamizar días de baja afluencia y fortalecer el consumo local, sin perder de vista el orden y la seguridad.

Fuera de estos días y horarios, el acceso vehicular permanecerá restringido, tal como opera de manera habitual. La autoridad municipal ha sido enfática: se trata de una excepción controlada, no de un cambio permanente.

Durante la actividad, se desplegará un operativo integral de seguridad vial que incluirá alcoholimetría, filtros de control, revisión de documentación y supervisión constante por parte de la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, además de personal del Ayuntamiento encargado de orientar a la ciudadanía y facilitar el cruce seguro de peatones.

En este reencuentro con la tradición, la prioridad seguirá siendo el peatón. Bicicletas, scooters y microvehículos deberán circular exclusivamente por la ciclovía, promoviendo una convivencia respetuosa y ordenada entre todos los usuarios del malecón.
Con esta acción, el Ayuntamiento de Progreso apuesta por algo más que el movimiento económico: busca preservar una tradición que forma parte de la identidad del puerto y reactivar, aunque sea por unas horas, ese Progreso que muchos recuerdan. La clave, subrayan las autoridades, será la participación responsable de la ciudadanía para que el malecón vuelva a latir… sin perder el rumbo.
