El silencio en las aulas no era común: estaba cargado de concentración, nervios y fórmulas que se resolvían a toda velocidad. Así se vivió la fase final del Concurso de Matemáticas “Tigrillo” 2026, organizado por el Instituto Tecnológico Superior del Sur del Estado de Yucatán, donde decenas de jóvenes pusieron a prueba su talento en una jornada que combinó competencia, emoción y conocimiento.
La actividad se enmarcó en el Día Internacional de las Matemáticas, una fecha promovida por la UNESCO, que este año llevó como lema “Matemáticas y Esperanza”. Bajo esa consigna, el evento buscó demostrar que los números no solo resuelven problemas, sino que también abren caminos en medio de los desafíos actuales.
Todo comenzó días antes, el 16 de marzo, cuando cerca de 200 estudiantes de nivel medio superior de distintos municipios del sur del estado se conectaron para enfrentar la primera etapa en línea. Solo los mejores lograron avanzar. Más de un centenar obtuvo su pase a la final presencial, donde el ambiente cambió: de la pantalla al papel, del clic al lápiz, del anonimato a la mirada directa entre competidores.
En las instalaciones del tecnológico, representantes del Colegio de Bachilleres del Estado de Yucatán, telebachilleratos y preparatorias llegaron con una meta clara: resolver cada problema con precisión y rapidez. Los ejercicios, diseñados especialmente para la competencia, exigieron lógica, creatividad y temple. Cada resultado era revisado cuidadosamente por el Comité de Ciencias Básicas, que seguía de cerca cada avance.
Al final, los nombres de los ganadores resonaron entre aplausos. Jair Peña Salinas, Yahir Barbosa Colli y Abimael Yah Poot, de la Preparatoria Estatal No. 9 “Víctor Cervera Pacheco”, se alzaron con el primer lugar. El segundo sitio fue para José Yamá Chan, Camila Euán Cabrera y José Almeida Chan, mientras que el tercer lugar lo ocuparon Josué Bautista Pech y Vasthy Noh Castillo.
Detrás de la competencia hubo también un esfuerzo colectivo. La organización, encabezada por el Comité de Ciencias Básicas y coordinada por Fidel Morales, reunió a docentes y colaboradores que hicieron posible cada etapa del concurso, desde la logística hasta la evaluación.
Más allá de los resultados, la jornada dejó una certeza: el talento joven en Yucatán está listo para enfrentar retos cada vez más complejos. Con iniciativas como esta, el Itssy no solo impulsa la educación científica, sino que construye un espacio donde las matemáticas dejan de ser un obstáculo y se convierten en una herramienta de futuro.
