En las horas previas al esperado concierto de Shakira, el Ayuntamiento desplegó un operativo en los alrededores del Estadio Carlos Iturralde Rivero con el objetivo de retirar a vendedores ambulantes instalados en la zona.
Inspectores y personal municipal recorrieron el perímetro del inmueble para despejar banquetas y accesos, donde comerciantes ofrecían agua, frituras y antojitos a los asistentes que aguardaban bajo el sol para ingresar a la sección de pie.
Restablecer el orden
De acuerdo con autoridades, la finalidad fue garantizar movilidad, seguridad y orden ante la concentración masiva de personas. El operativo dejó una imagen de perímetro despejado y logística controlada, en el marco de uno de los eventos musicales más concurridos del año en la ciudad.
Sin embargo, la medida también abrió debate entre ciudadanos y comerciantes, quienes señalaron que muchos de los vendedores no contaban con estructuras fijas ni instalaciones permanentes, sino que ofrecían productos de manera temporal para aprovechar la afluencia.
Debate sobre la aplicación de la norma
La regulación del comercio en la vía pública forma parte de las facultades municipales. No obstante, la discusión pública se centró en la consistencia de estas acciones, al considerar que la firmeza en los operativos parece intensificarse en contextos de alta visibilidad mediática, mientras que en otros puntos de la ciudad el ambulantaje persiste sin la misma contundencia.
Hasta el momento, el Ayuntamiento no ha informado sobre sanciones específicas, pero reiteró que el objetivo principal fue mantener el orden y la seguridad durante el evento masivo.
