El silencio de la mañana en el fraccionamiento Vergel IV se rompió con un reporte poco común: una boa constrictor, conocida en la región como “Och Kaan”, había sido vista muy cerca de una avenida y de varias viviendas. La escena encendió las alertas, no solo por la sorpresa que generó entre los vecinos, sino por el riesgo inminente para el propio animal.
Guardaparques del Ayuntamiento de Mérida acudieron de inmediato a la zona oriente de la ciudad. El ejemplar se encontraba expuesto a ser atropellado, atacado por perros o lastimado por el miedo que suele provocar este tipo de fauna silvestre en áreas urbanas. Ante ello, se activó el protocolo de atención y se notificó a la autoridad ambiental correspondiente.

Con paciencia y técnica especializada, la serpiente fue capturada de manera segura, evitando cualquier daño tanto al animal como a las personas. Posteriormente, fue reubicada en un área alejada del contacto humano, donde podrá continuar su vida en condiciones acordes a su hábitat natural.
El operativo no solo permitió proteger a la ciudadanía, sino también preservar a una especie que forma parte del ecosistema de la región. Autoridades reiteraron la importancia de reportar este tipo de avistamientos y evitar intentar capturas por cuenta propia.

El rescate de “Och Kaan” recuerda que la convivencia con la fauna silvestre es posible cuando se actúa con responsabilidad y respeto por la vida.
Créditos: Proyecto Santa María.
