En Progreso, las historias de esperanza también caminan en cuatro patas. Esta vez, el llamado no es para inaugurar una obra ni anunciar un programa, sino para cambiar una vida: la de “Güerita”, una perrita que sobrevivió a la calle y hoy espera algo tan sencillo —y tan grande— como una familia.
“Güerita” no siempre estuvo a salvo. Vivió en situación de abandono y fue víctima de un ataque de otros perros, una escena común para muchos animales sin hogar, pero que pocas veces trasciende. Tras el reporte, personal de la Unidad de Control y Protección Animal actuó de inmediato para rescatarla y brindarle atención veterinaria, marcando el inicio de una nueva etapa.
Con paciencia, cuidado y cariño, “Güerita” fue sanando. No solo de las heridas visibles, sino también de aquellas que deja el abandono. Hoy, con cerca de dos años de edad, se encuentra en buen estado de salud y lista para integrarse a un hogar donde el amor y la responsabilidad sean parte de la rutina diaria.
Este esfuerzo forma parte de las acciones que impulsa el alcalde Erik Rihani González, a través de la Unidad de Control y Protección Animal y en coordinación con la Dirección de Pesca y Fomento Agropecuario, para fomentar la adopción responsable y el bienestar animal en el municipio. El objetivo es claro: que no solo “Güerita”, sino otros lomitos —cachorros y adultos— puedan dejar atrás el resguardo municipal y comenzar una vida en familia.
De acuerdo con Geovani Zapata Cervera, titular de la Unidad, el proceso de adopción es sencillo y transparente. Las personas interesadas solo deben presentar una copia de su identificación oficial y firmar una carta compromiso de responsabilidad, en las instalaciones ubicadas en la calle 20 entre 19 y 18 del fraccionamiento Héctor Victoria, en el puerto de Progreso.
Para quienes deseen conocer más sobre “Güerita” u otros animales disponibles para adopción, se encuentra disponible el número 969 103 9332.
Finalmente, las autoridades municipales reconocieron a la ciudadanía que ejerce una tenencia responsable, acudiendo a vacunar a sus mascotas y participando en las jornadas de esterilización, recordando que cada adopción es también un acto de conciencia social.
Porque a veces, cambiar el destino de una ciudad empieza por cambiar el destino de uno solo… y “Güerita” está lista para escribir el suyo.
