La problemática de la recolección de basura en Valladolid volvió a colocarse en el centro del debate público luego de que, durante el mes de diciembre, calles principales —incluido el primer cuadro de la ciudad— permanecieran llenas de bolsas negras con desechos sin recoger, ofreciendo una mala imagen tanto a habitantes como a turistas que arribaron en temporada alta.
La situación generó molestia entre la ciudadanía, que cuestionó directamente al alcalde Homero Novelo Burgos por la falta de soluciones efectivas ante un problema que, aseguran, no es nuevo. Vecinos señalaron que los camiones recolectores presentan constantes averías y pasan más tiempo en talleres que realizando recorridos, lo que ha derivado en una acumulación prolongada de basura en distintos puntos del municipio.
A esta situación se suman denuncias de trabajadores del área, quienes afirman que han sido obligados a laborar jornadas extendidas sin el pago correspondiente de horas extras, lo que complica aún más la operatividad del servicio.
Otro de los señalamientos recurrentes es la falta de capacitación en el manejo de los residuos, ya que la basura es comprimida sin las medidas adecuadas, provocando derrames de lixiviados durante el traslado. Estos líquidos generan olores fétidos que quedan impregnados en las calles, afectando la salud y la calidad de vida de los habitantes.
Vecinos de diversas colonias han reportado que la recolección es irregular o, en algunos casos, inexistente, principalmente fuera del centro de la ciudad, donde aseguran que el servicio es más constante. Esta desigualdad en la atención ha incrementado el descontento social.
Cabe recordar que a principios del año pasado, el alcalde Novelo Burgos entregó un nuevo camión recolector con el objetivo de mejorar el servicio. Sin embargo, los reportes recientes indican que las fallas persisten, manteniendo el tema como una preocupación recurrente y una de las principales quejas ciudadanas en Valladolid.
