Habitantes del fraccionamiento Oasis, en Umán, expresaron su inconformidad y desconfianza ante los trabajos de reconstrucción de calles impulsados por la alcaldesa Kenia Walldina Sauri, al señalar que no basta con iniciar obras si estas no garantizan calidad y durabilidad a largo plazo.
Tras meses de denuncias por el deterioro de las vialidades —marcadas por baches profundos y asfalto desgastado—, los trabajos finalmente comenzaron. Sin embargo, vecinos temen que se trate de soluciones temporales que no resuelvan de fondo los problemas estructurales de la zona.
“Vino la alcaldesa y trajo maquinaria para reconstruir las calles, pero esperamos que también atienda las fugas o cambien las mangueras viejas de agua”, expresó Carmen, residente del fraccionamiento, al enfatizar que las deficiencias no se limitan al pavimento.
Los habitantes señalaron que las obras carecen de una visión integral, ya que persisten fallas en servicios básicos como la red de agua potable, lo que podría afectar la durabilidad de las calles recién intervenidas, especialmente durante la temporada de lluvias.
De acuerdo con la información oficial, los trabajos incluyen la reconstrucción de diversos tramos viales, la construcción de 10 pozos de absorción y la instalación de nueve luminarias LED. No obstante, para la comunidad estas acciones resultan insuficientes frente al rezago acumulado.
En Umán, el deterioro urbano no es un problema reciente. Durante meses, ciudadanos han denunciado baches, fugas de agua, deficiencias en infraestructura pluvial, así como fallas en parques, jardines y alumbrado público, lo que mantiene la presión sobre las autoridades municipales para ofrecer soluciones de fondo.
