La tensión social en torno a la operación turística de Chichén Itzá escaló esta semana luego de que integrantes de la comunidad maya de Pisté lograran la instalación de una Mesa de Diálogo Permanente con autoridades estatales y federales, tras manifestarse contra la apertura del Centro de Atención a Visitantes (Catvi) y el cierre del antiguo acceso comunitario a la zona arqueológica.
El acuerdo fue alcanzado durante una reunión realizada en Valladolid entre representantes del Gobierno del Estado, autoridades involucradas y miembros del Consejo Indígena de Gobierno de Pisté, quienes desde el lunes mantienen acciones de protesta para defender el Parador Turístico Comunitario, espacio del que dependen económicamente cientos de familias de la región.
De acuerdo con el comunicado oficial, la Mesa de Diálogo comenzará funciones a partir de este miércoles y tendrá como objetivo escuchar todas las voces involucradas en el conflicto, privilegiando la comunicación institucional y la búsqueda de consensos.
Sin embargo, la comunidad maya dejó claro que mantendrá la presión social hasta obtener resultados concretos. El Consejo Indígena informó que el Parador Turístico permanecerá cerrado este jueves 20 de mayo y que el plantón continuará activo hasta que los acuerdos alcanzados queden garantizados por escrito y se cumplan en la práctica.
“El Estado se comprometió a no usar la fuerza pública y brindar garantías de seguridad a la delegación de Pisté”, señalaron representantes comunitarios, quienes además confirmaron que este jueves se retomará la mesa de negociación a las 10 de la mañana, teniendo como tema central la reapertura del parador.
El conflicto estalló tras la colocación de rejas y vallas
La inconformidad creció desde la noche del lunes 18 de mayo, cuando mientras se desarrollaba una mesa de diálogo entre autoridades y habitantes, personal gubernamental instaló vallas y rejas en el antiguo Parador Turístico Comunitario.
La acción provocó que los participantes abandonaran la reunión y se organizaran para retirar las estructuras durante la madrugada, recuperando posteriormente el control del recinto.
La comunidad acusa que el traslado de operaciones hacia el Catvi —ubicado a aproximadamente dos kilómetros del acceso tradicional— afectará severamente los ingresos de artesanos, prestadores de servicios y comerciantes locales que durante más de cuatro décadas han dependido de la actividad turística generada en el sitio.
Gobierno e INAH cerraron la zona arqueológica
Durante la mañana del martes, el INAH y el Gobierno del Estado anunciaron el cierre temporal de la zona arqueológica argumentando labores de mantenimiento.
No obstante, el Consejo Indígena de Gobierno de Pisté sostuvo que el cierre respondió realmente a la presencia de manifestantes en el sitio y aseguró que incluso permitieron el acceso gratuito a cientos de visitantes.
Pese al conflicto, los integrantes de la comunidad insistieron en que sus movilizaciones se mantienen de manera pacífica y sin intención de afectar al turismo.
“No somos gente violenta. Estamos por la vía pacífica, por la vía legal y exhortamos a las autoridades a que retomemos ese diálogo para que todo esté nuevamente en paz”, expresaron durante una rueda de prensa.
Exigen respeto a la comunidad y libertad para elegir accesos
Entre las principales exigencias planteadas por la comunidad se encuentran el respeto al espacio comunitario, evitar desalojos, mantener abierto el antiguo parador y permitir que agencias de viajes y turistas decidan libremente qué acceso utilizar para ingresar a Chichén Itzá.
Los manifestantes aseguran que su movimiento busca defender el sustento económico de la comunidad maya de Pisté y evitar decisiones unilaterales que afecten directamente a las familias locales.
“Hoy estamos alzando la voz porque ya nos hemos cansado de tanto maltrato y tanta indignación. Pero no lo hacemos con el afán de perjudicar a nadie. Estamos tratando de cuidar al turismo que está llegando”, señalaron.
Tras el encuentro de emergencia sostenido este martes, autoridades estatales reiteraron su disposición para construir acuerdos mediante el diálogo y afirmaron que buscarán fortalecer la actividad turística sin dejar de atender las demandas sociales de la comunidad.
