Un nuevo golpe a los productores del campo se registró en el municipio de Tizimín, donde delincuentes ingresaron al rancho Santa Elena y prácticamente desmantelaron parte de su infraestructura eléctrica al llevarse un transformador y varios equipos utilizados para el sistema de riego.
El robo habría ocurrido entre la noche del domingo y las primeras horas de este lunes, en una unidad de producción ubicada a unos tres kilómetros de la cabecera municipal, sobre la carretera que conduce a Colonia Yucatán.
De acuerdo con el propietario, los responsables no se conformaron con llevarse el transformador eléctrico instalado en un poste, sino que también sustrajeron el medidor de energía, un centro de carga y el arrancador del sistema de riego, este último ubicado a varios metros del equipo principal.
Para cometer el atraco, los sujetos tuvieron que utilizar herramientas para desmontar el transformador. Debido a sus dimensiones y peso, se presume que necesitaron un vehículo para transportarlo sin levantar sospechas.
El afectado, quien pidió mantener su identidad bajo reserva, lamentó que los robos continúen golpeando a los productores de la región, quienes dependen de estos equipos para mantener activas sus unidades de producción y garantizar el funcionamiento de sus actividades agropecuarias.
Sin embargo, pese a las pérdidas económicas, el propietario manifestó que no tiene contemplado acudir ante la Fiscalía General del Estado para presentar una denuncia. Argumentó que los procedimientos implican invertir tiempo en diligencias que, desde su perspectiva, no siempre terminan con el esclarecimiento de los delitos.
Este nuevo caso vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de los ranchos y unidades productivas de Tizimín, donde el robo de transformadores, herramientas y equipos eléctricos representa un fuerte golpe para quienes trabajan en el campo. Mientras tanto, los productores siguen expuestos a perder infraestructura indispensable para mantener sus actividades.
