La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró este miércoles que no existe una ofensiva del gobierno de Estados Unidos contra México, pese a los señalamientos surgidos desde la fiscalía federal estadounidense en torno al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria sostuvo que la relación bilateral se mantiene estable y con canales de համագործ cooperación activos en distintos ámbitos. “No hay una situación donde nosotros veamos que ha cambiado la relación con Estados Unidos”, afirmó, al tiempo que llamó a actuar con “cabeza fría” y a exigir pruebas ante cualquier acusación.
Sheinbaum subrayó que la defensa de la soberanía nacional no está en negociación y dejó en claro que no se permitirá la operación de agentes extranjeros no acreditados en territorio mexicano, al considerar que ello violaría la Constitución. “Nadie le va a decir al pueblo de México cómo nos gobernamos”, enfatizó.
En ese contexto, retomó el discurso pronunciado en el marco del 164 aniversario de la Batalla de Puebla, al destacar la resistencia histórica del país frente a intervenciones extranjeras, encabezada por Benito Juárez y consolidada con la victoria del Ejército de Oriente bajo el mando de Ignacio Zaragoza en 1862.
En cuanto a la relación con Washington, la presidenta destacó avances recientes, como el acuerdo en materia de transporte aéreo que reconoce al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) dentro del esquema bilateral, junto con el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Asimismo, señaló que el gobierno estadounidense emitió un decreto en el que reconoce el trabajo de México en materia de propiedad intelectual, además de que continúan negociaciones sin sobresaltos en temas agrícolas y comerciales.
En materia de seguridad, Sheinbaum destacó un documento reciente de Estados Unidos que, por primera vez, reconoce de forma explícita el problema interno de consumo de drogas en su territorio, así como el tráfico de armas hacia México. Consideró que estos puntos son clave para entender la corresponsabilidad en el fenómeno de la violencia y el narcotráfico.
Finalmente, reiteró que México mantiene diferencias con la estrategia de seguridad estadounidense, particularmente en su enfoque extraterritorial bajo el argumento del combate al terrorismo, aunque reconoció que los nuevos planteamientos abren una base distinta para la cooperación bilateral. “Siempre hay que tener la cabeza fría, analizar de dónde vienen las cosas y qué nos corresponde hacer”, concluyó.
