Las cifras de inversión en seguridad chocan con una preocupación que persiste en las calles: el robo de motocicletas. Mientras el alcalde Carlos Adrián Quiroz Osorio, conocido como “El Zapote”, defiende los recursos destinados a la Policía Municipal, habitantes de Tizimín siguen enfrentando un delito que afecta su movilidad y economía.
Videos de presuntos robos difundidos en redes sociales han alimentado las críticas contra el Ayuntamiento y las exigencias de resultados concretos para frenar a los responsables y recuperar la tranquilidad en el municipio.
Cuestionado sobre esta situación, el presidente municipal afirmó que su administración ha destinado más de 17 millones de pesos desde 2024 a la adquisición de patrullas, motocicletas y equipamiento para los elementos policiacos. También argumentó que Tizimín cuenta con 86 comisarías y es el municipio más extenso de Yucatán.
Sin embargo, la inversión anunciada no ha disipado las dudas de quienes esperan una reducción de estos delitos.
El alcalde señala la falta de denuncias
Quiroz Osorio sostuvo que los policías han logrado recuperar motocicletas e incluso localizar a presuntos responsables, pero señaló que algunas víctimas no acuden al Ministerio Público para formalizar sus denuncias.
“Hay muchas ocasiones que solo recuperan y no van a denunciar, no ponen su denuncia en el Ministerio Público y se queda así”, declaró.
Aunque presentar una denuncia permite dar seguimiento legal a los casos, sus declaraciones también dejan preguntas pendientes: ¿cuántas motocicletas han sido robadas?, ¿cuántas se han recuperado y cuántos presuntos responsables han sido puestos a disposición de las autoridades?
Hasta lo expuesto por el alcalde, no se dieron a conocer cifras concretas que permitan dimensionar los resultados de la estrategia de seguridad.
Familias, las más afectadas por el robo de motos
Para muchos habitantes de Tizimín, una motocicleta representa mucho más que un vehículo: es la herramienta que les permite llegar al trabajo, trasladarse a la escuela, realizar compras y cumplir con sus actividades diarias.
Su pérdida puede convertirse en un golpe económico para familias que dependen de ella para trabajar y desplazarse.
Por ello, el reclamo ciudadano va más allá de conocer cuánto dinero se ha invertido en seguridad. Los habitantes necesitan medidas de prevención efectivas, información transparente y resultados verificables que permitan evaluar si los recursos públicos están dando frutos.
Tizimín y Valladolid, bajo la mirada ciudadana
Las declaraciones de “El Zapote” se produjeron cerca de Homero Novelo Burgos, alcalde de Valladolid, cuya administración también ha recibido cuestionamientos por las condiciones de la infraestructura en la cabecera municipal y sus comisarías.
Ambos presidentes municipales enfrentan críticas relacionadas con las necesidades de sus respectivos municipios y, de acuerdo con el texto original, buscan reelegirse en la próxima contienda electoral.
Mientras tanto, las exigencias de los habitantes continúan: en Tizimín, frenar los robos de motocicletas y recuperar la tranquilidad; en Valladolid, atender las deficiencias de infraestructura.
La pregunta que persiste es si las inversiones y los anuncios de ambos gobiernos se traducirán en mejoras palpables para la población.
