Entre bicicletas, familias y un ambiente de celebración, la avenida Zacihual de Valladolid abrió una nueva etapa en su historia urbana con la inauguración oficial de una ciclovía que busca transformar la movilidad y fortalecer la seguridad vial en la ciudad.

La obra, impulsada por el Ayuntamiento de Valladolid 2024-2027, fue presentada como un proyecto pensado no solo para mejorar la infraestructura, sino también para fomentar hábitos saludables y construir espacios más seguros e incluyentes para la ciudadanía.
Durante el acto inaugural, el presidente municipal, Homero Novelo Burgos, destacó que la ciclovía representa una apuesta por el futuro de Valladolid y una respuesta a las necesidades de estudiantes, deportistas, ciclistas y habitantes que diariamente transitan por esta importante vialidad.

A lo largo de la avenida, la nueva infraestructura deja ver un cambio tangible en el paisaje urbano. El proyecto contempló la construcción de 9 mil 200 metros cuadrados de carpeta asfáltica, instalación de siete postes y 14 luminarias, colocación de tres semáforos, señalética vertical y horizontal, además de una rotonda que complementa el diseño integral.
La inversión destinada a la obra ascendió a 13 millones 709 mil 534 pesos.

En representación del Gobierno del Estado, el director del Instituto de Movilidad y Desarrollo Urbano Territorial (IMDUT), Irak Greene Marrufo, reconoció el trabajo coordinado entre autoridades municipales y estatales, señalando que este tipo de infraestructura responde a las estrategias de movilidad segura e incluyente que se impulsan en Yucatán.
El nuevo espacio también recibió el respaldo de representantes educativos, instituciones y ciudadanos, quienes coincidieron en que la ciclovía aportará beneficios que van más allá del tránsito diario, al contribuir a la seguridad, la actividad física y el bienestar emocional de cientos de vallisoletanos.

La jornada concluyó con una Biciruta que convirtió el asfalto recién inaugurado en escenario de convivencia. Niñas, niños, jóvenes y deportistas recorrieron la avenida entre sonrisas y ruedas en movimiento, celebrando un espacio que, más allá del concreto y la señalización, simboliza una ciudad que busca avanzar a otro ritmo: uno más seguro, ordenado y pensado para todos.
