La disputa entre habitantes del fraccionamiento Gran Calzada y las autoridades en torno a las afectaciones atribuidas a la operación de un equipo de compresión de gas natural, conocido como booster, sumó un nuevo capítulo.
Vecinas y vecinos denunciaron que la Agencia de Energía de Yucatán habría modificado de manera unilateral las condiciones para la mesa de diálogo que la propia comunidad solicitó, por lo que exigieron que el encuentro se realice dentro del fraccionamiento y en un horario que permita la participación de la mayoría de los residentes.
A través de un posicionamiento, los habitantes señalaron que el pasado 16 de julio funcionarios de la dependencia, identificados como Carlos Gámez y Raúl Osorio Herrera, acordaron verbalmente que la asamblea se llevaría a cabo en Gran Calzada.
Sin embargo, posteriormente la comunidad fue notificada de que la reunión tendría lugar en las oficinas de la Agencia de Energía, en Mérida, a las 17:00 horas.
Para los vecinos, este cambio representa un incumplimiento del acuerdo alcanzado y establece condiciones que consideran inviables para la participación ciudadana. La comunidad había solicitado que el encuentro se realizara a las 21:00 horas, con el objetivo de que las personas que trabajan pudieran asistir.
“El diálogo debe ser en el lugar de los hechos”
Los habitantes señalaron que el horario propuesto y el traslado a Mérida dificultan la presencia de buena parte de la comunidad, especialmente de quienes se encuentran laborando durante la tarde.
“El horario impuesto y la distancia hacia la ciudad de Mérida resultan logísticamente inviables para la mayoría de los residentes”, señalaron en su posicionamiento.
Además, insistieron en que la reunión debe realizarse en Gran Calzada para que las autoridades conozcan directamente el entorno en el que viven las personas que aseguran haber sido afectadas por la operación del equipo de compresión.
“Es indispensable que el diálogo se lleve a cabo en Gran Calzada para que las autoridades dimensionen de manera directa las afectaciones físicas y patrimoniales derivadas de la operación del equipo de compresión (booster)”, expresaron.
La comunidad rechazó formalmente la modificación de las condiciones de la reunión y reiteró que el diálogo debe desarrollarse “en el lugar de los hechos”, bajo reglas que garanticen la participación de los habitantes.
Vecinos mantienen disposición al diálogo
Pese al desacuerdo, las vecinas y vecinos aseguraron que mantienen su disposición a dialogar con las autoridades, siempre que el proceso sea transparente, incluyente y permita la participación de la comunidad.
Por ello, solicitaron que se atienda la petición planteada desde el pasado 1 de julio y que la mesa de diálogo se lleve a cabo en los términos originalmente propuestos por los habitantes.
El posicionamiento fue suscrito por las Vecinas y Vecinos del Fraccionamiento Gran Calzada y el colectivo X un Yucatán con Energía Segura / Salvemos Gran Calzada, quienes mantienen su exigencia de ser escuchados ante las afectaciones que atribuyen a la operación del booster de gas natural.
