Entre árboles nativos, suelos que buscan recuperar su fertilidad y zonas degradadas que vuelven a recibir cobertura vegetal, Yucatán puso en marcha la Jornada Nacional de Reforestación 2026, con la intervención de 292 hectáreas y el establecimiento de más de 64 mil plantas.
El arranque estatal se realizó en el ejido Cuauhtémoc, en Izamal, durante un enlace en directo con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, donde el gobernador Joaquín Díaz Mena destacó que la estrategia representa una apuesta por la recuperación de los ecosistemas, la protección del agua y la conservación de la biodiversidad.
De acuerdo con el gobierno estatal, las acciones beneficiarán directamente a 16 mil 790 habitantes e indirectamente a más de dos millones de yucatecos.
Más de 18 millones de pesos para restauración
La intervención contempla una inversión superior a 18 millones de pesos, provenientes de la coordinación entre el Gobierno de México, a través de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y el programa Sembrando Vida, y el Gobierno de Yucatán.
La administración estatal informó que este año destina más de 6.5 millones de pesos mediante la Secretaría de Desarrollo Sustentable.
Los recursos permitirán ampliar las superficies de restauración, fortalecer viveros y la producción de plantas nativas, rehabilitar suelos e impulsar sistemas agroforestales, además de dar mantenimiento y seguimiento a las áreas intervenidas.
Catorce municipios participan en la jornada
Las labores de reforestación se desarrollan de manera simultánea en Izamal, Panabá, Abalá, Kaua, Tizimín, Motul, Mama, Muna, Tixpéhual, Chocholá, Tecoh, Chapab, Suma y Dzidzantún.
En cada uno de estos puntos se realizan acciones encaminadas a recuperar ecosistemas degradados, incrementar la cobertura forestal, conservar los suelos y proteger la biodiversidad.
En el ejido Cuauhtémoc, donde se realizó el arranque, se restauran 5.4 hectáreas mediante la plantación de cinco mil ejemplares producidos en Yucatán.
Entre las especies utilizadas se encuentran pich, maculís, ciricote y jabín, mientras que en otros municipios también se incorporan ceiba, anacahuita, campanita, huano, xkanlol y ramón.
Árboles nativos para proteger el agua
Uno de los aspectos centrales de la estrategia es el uso de especies nativas, debido a su adaptación a las condiciones ambientales de la Península de Yucatán.
De acuerdo con las autoridades, estas plantas pueden contribuir a recuperar hábitats, proteger los suelos, conservar la biodiversidad y favorecer la infiltración de agua hacia el acuífero.
La restauración también busca reducir la erosión, capturar carbono y recuperar espacios para la flora y fauna, además de generar actividad económica para las comunidades involucradas mediante brigadas de trabajo, producción de plantas y adquisición de bienes y servicios locales.
La meta: 1.25 millones de árboles
Las acciones forman parte de Renacimiento Verde, estrategia ambiental del Gobierno de Yucatán que plantea como meta la siembra de un millón 250 mil árboles.
Durante el evento, el subsecretario de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural de la Secretaría de Bienestar, Adrián Flores Eredia, informó que la Jornada Nacional de Reforestación contempla la plantación de 6.6 millones de árboles en todo México, mediante acciones simultáneas en las 32 entidades federativas.
Con estas jornadas, Yucatán busca avanzar en la recuperación de zonas degradadas mientras fortalece una política ambiental que coloca la restauración forestal, la protección del acuífero y la conservación de la biodiversidad como algunos de sus principales objetivos.
El reto, más allá de plantar miles de árboles, será garantizar que las áreas restauradas reciban mantenimiento, seguimiento y condiciones adecuadas para que las nuevas plantas sobrevivan y puedan convertirse en una recuperación ambiental de largo plazo.
